Es bestial la tranquilidad que te da el saber que tienes a una persona a tu lado pase lo que pase. El saber que cualquier paso que des va a estar bien dado y si no es así, tendrás un apoyo a tu lado día a día.
Digamos que siempre me había quejado por no tener ese apoyo y ahora me quejo por otras cosas. La cuestión es quejarse. Esa frase se la repito mucho a mis pequeñajos cuando les enseño balonmano, se quejan por los petos, por los equipos, porque el juego fue muy corto, porque el balón no está del todo lleno... y siempre que soluciono algo encuentran un nuevo objetivo al que criticar. Te paras a pensar y llegas a la conclusión de que lo han aprendido de alguien, lo han aprendido de nosotros los no-niños. Nos encanta quejarnos incluso cuando lo tenemos todo, incluso en vacaciones que es esa época del año a la que mucha gente acude con la esperanza de ser lo felices que no fueron durante la época de trabajo. Lo que no nos damos cuenta nunca es de que hay que intentar ser feliz al menos un poquito al día.
Si algo he aprendido en estos 20 años es que la felicidad se consigue poco a poco, paso a paso y día a día, he aprendido que es feliz quien intenta serlo y de que si no quieres ser feliz no lo vas a ser. Suena lógico pero muchos esperamos años a que nos llegue ese punto de alegría sin siquiera levantarnos para mirar cuándo va a llegar ni cómo lo hará, sólo confiamos en que llegará.
Cuando vienen rachas de malos resultados, decisiones equivocadas que cuestan encarrilar, personas que se alejan sin darte cuenta, además de tenerte a ti misma como máximo apoyo, es increíble lo que puede llegar a ayudar una tercera persona(a parte de mami) que esté ahí pase lo que pase. Y lo dice alguien que lleva muchos años esperando a esa persona y que, escribiendo esto, se ha dado cuenta de que le encanta quejarse por todo, aun habiendo conseguido el objeto de sus quejas de toda la vida.
El único mensaje que me quiero transmitir es que tenemos que aprender a vivir, a sobrevivir a la sociedad y a ser felices sin mirar atrás. A valorar lo importante que es tener a alguien al lado que te mime cuando estés mal, que te bese cuando te sientas pequeñita, que te despierte con besos y susurros de te quiero... esa persona con la que quieres despertar día a día, esa persona que te haga sentir ansias de que amanezca pronto para poder pasar mas horas a su lado.