De esas veces que de repente te das cuenta de lo que te ha pasado todo este tiempo. Llevas semanas, quizás meses buscando el por qué de esta disconformidad con cada decisión tomada, con cada día vivido diferente a lo que "hubiese sido" con otra decisión. Da igual cual fuera, lo único cierto es que estaba equivocada y que la otra decisión iba a ser mejor.
Qué ingenua. No, más bien qué egoísta, qué estúpida y por encima de todo ¡qué in-útil! Tan útil como vivir sin querer sonreír.
Perder la humildad es algo que pasa sin darte a penas cuenta. Ponerte un escudo por haberte fallado a ti misma en un momento concreto, una acción tan desafortunada como inexplicable, de esas que yo solo explico con una palabra "Karma". La vida te va poniendo pruebas y algunas muy duras, lecciones que tienes que aprender a base de hundirte y tocar fondo, a base de valorar lo que tienes antes de perderlo. Y ahí esta la luz de la bombilla. El poder agradecerle a "la vida" la oportunidad de darte cuenta de las cosas sin necesidad de perderlas. Poder reconfortarte aprendiendo lecciones duras pero que te dejan seguir viviendo, sin necesitar pasar por acciones que podrían hacer que dejaras de amar la vida.
Al perder la humildad casi siempre pierdes la confianza en ti misma. Pierdes lo que te hace diferente a los demás, lo que te define.
Gracias. Gracias y nuevamente gracias. Esa es la clave de la vida, de mi vida. Agradecer cada paso dado. No puedo olvidar eso jamás, porque es cuando todo pierde sentido.
La vida es tan bonita que a veces te atrapa para que vuelvas a descubrirla.
No pierdas la fe, ni la sonrisa.
Tr.
Qué ingenua. No, más bien qué egoísta, qué estúpida y por encima de todo ¡qué in-útil! Tan útil como vivir sin querer sonreír.
Perder la humildad es algo que pasa sin darte a penas cuenta. Ponerte un escudo por haberte fallado a ti misma en un momento concreto, una acción tan desafortunada como inexplicable, de esas que yo solo explico con una palabra "Karma". La vida te va poniendo pruebas y algunas muy duras, lecciones que tienes que aprender a base de hundirte y tocar fondo, a base de valorar lo que tienes antes de perderlo. Y ahí esta la luz de la bombilla. El poder agradecerle a "la vida" la oportunidad de darte cuenta de las cosas sin necesidad de perderlas. Poder reconfortarte aprendiendo lecciones duras pero que te dejan seguir viviendo, sin necesitar pasar por acciones que podrían hacer que dejaras de amar la vida.
Al perder la humildad casi siempre pierdes la confianza en ti misma. Pierdes lo que te hace diferente a los demás, lo que te define.
Gracias. Gracias y nuevamente gracias. Esa es la clave de la vida, de mi vida. Agradecer cada paso dado. No puedo olvidar eso jamás, porque es cuando todo pierde sentido.
La vida es tan bonita que a veces te atrapa para que vuelvas a descubrirla.
No pierdas la fe, ni la sonrisa.
Tr.
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